Diario: ¡El Pokémon GO ya me hartó!


Vitácora de entrenador Pokémon N°640. Volvimos a salir al parque a cazar nuevas criaturas, pero solo encontramos los mismos Pidgey y Rattata de siempre. Por un momento pensamos que había un Lapras cerca cantando, pero en realidad era una niña que lloraba porque la habían arrollado con una bicicleta. Nos metimos en los juegos infantiles persiguiendo a un Charmander, pero solo atrapamos los mocos que alguien dejó pegados en las paredes.

Ya no sé cuántos animales hay en el Pokédex ni me importa. Lo único que sé es que bajé cinco kilos llevando a mi hijo a jugar esta porquería todos los fines de semana y esa musiquita ensordecedora me hace querer arrojar el celular bien lejos. Con cada actualización de la App mi dispositivo anda más lento y ya ni puedo escuchar un audio de WhatsApp sin que se quede congelado. Mi hijo todo el tiempo me pregunta si evolucionaron sus huevos, pero lo único que sé es que se inflaron los míos. Mis testículos ya no soportan más esta cagada que me está llevando al borde de la locura. Cada vez que el niño participa en un torneo tengo que andar reviviendo con pociones del orto a unos bichitos virtuales y él me mira como si les estuviera haciendo RCP.

Todo está muy confuso. Después de años de ser un padre geek ya no sé si me gusta Pokémon. Solo sueño con un mundo libre de pelotudos que deambulan por la calle con el celular listo para que se los arrebaten y con un legendario Arceus (disponible a partir de diciembre) que haga mierda a todos los malparidos de Niantic.

1 comentario:

  1. En verdad estás harto ¡jajajaja!
    Simplemente pasó la emoción y te diste cuenta que hay cosas probablemente más divertidas que andar cazando pokemones.

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